Gracias a una interesante iniciativa de Luis Rodríguez Vives, más conocido en el mundo como @elchiconaranja, se planteó en su blog realizar una entrevista online colaborativa al experto en comunicación política Antoni Gutierrez-Rubí @antonigr. Algunos nos animamos a enviar nuestras preguntas y el resultado fue muy sugestivo.Ahora quiero extraer de ese contexto una aportación de @antonigr al debate sobre la construcción y definición del parlamento abierto que me parece significativa.

Le proponía comenzar a definir, a semejanza de otros documentos similares existentes en la red sobre el Ogov, un decálogo del parlamento abierto. Puede pensarse acertadamente, como también se ha debatido en otros foros, que el parlamento abierto es una derivada simple del gobierno abierto y que la construcción de un dialogo transparente con la ciudadanía y un acceso global a la información y los datos de las instituciones son principio igualmente válido para cualquier administración, pero, en mi opinión, el parlamento tiene algunas singularidades que merecen tenerse en cuenta.

Podría citar, entre otras, la necesaria independencia del poder legislativo frente al ejecutivo, lo que lleva a que el principio de autonomía normativa de la cámara implique modificaciones reglamentarias, competencia exclusiva del Parlamento.

Otro elemento es la pluralidad intrínseca a la democracia representativa, a diferencia de los ejecutivos que responden a un gobierno de un signo político (aunque sea coaligado). La presidencia de las cámaras, a diferencia de la presidencia de un gobierno o una CCAA o Ayuntamiento, tiene una cierta obligación de representación institucional y de gobierno para todos. Es un tema que se podría desarrollar más pero, para el objetivo de este post, es suficiente.

En la entrevista, @antonigr definió 10 principios de actuación que paso a comentar.

1. La obligación de informar y rendir cuentas es cada día. Las elecciones son cada cuatro años (generalmente)

Este es uno de los puntos en los que, en mi opinión, las webs parlamentarias pueden avanzar más rápidamente porque está a su alcance el ofrecer más y mejores medios de acceso a la información. La web del Senado, que se presentará próximamente, incorporará, entre otras muchas mejoras, un buscador facetado que permite realizar búsquedas de información cada vez más precisas. Buscar cómo pensamos. Nuestra forma de pensar hace que una faceta nos lleve a otra y eso en los buscadores al uso, no es fácil reflejarlo.

En la web del Congreso, que tiene deficiencias que asumo cada día, existen distintas maneras de encontrar la actividad del diputado (que es una de las primeras vías de rendición de cuentas): saber qué iniciativas ha presentado y qué intervenciones ha realizado. En la prensa ya se ha anunciado la incorporación de 2 nuevos contenidos que ayudarán en este principio de actuación: acceder a las votaciones pormenorizadas y poder enlazar directamente con los cortes de vídeo de cada intervención de un diputado desde su ficha. Por tanto, punto importante a tener en cuenta.

2. Los parlamentos generan mucha información. No es suya. Es de los ciudadanos.

En esta área de actuación queda todo por hacer aunque confío en que la futura Ley de Acceso a la Información sirva de estímulo para abordar temas de open data en las webs.

3. Los procesos parlamentarios deben de poderse trazar, seguir, medir

Hay que hacer posible hilos de seguimiento digitales con todos los datos disponibles. La tramitación debe ser presentada como un continuo conceptual, no como una secuencia temporal.

Esta sugerencia es muy interesante e intentaremos aplicarlo en la web. En la situación actual es posible acceder a la ficha de cada iniciativa parlamentaria. Por ejemplo, se puede ver aquí una ficha tipo de una iniciativa legislativa. Más allá del lenguaje empleado, que es técnico, se puede ver como comenta @antonigr la secuencia temporal en el planteamiento del acceso, al que habría que abordar el conceptual. El enfoque de plazos y secuencias es obvio que es necesario en el parlamento para saber plazos y fases, pero eso no quita para poder aportar otros enfoques.

4. Agendas públicas.

Uno de los contenidos más visitados de la web del congreso es, precisamente, la agenda pública. Incluso la gente de @quehacen ha hecho un útil tutorial para el acceso.

Entiendo que lo que propone @antonigr es unir a la agenda pública de la institución, las agendas de los diputados para que se pueda saber las reuniones, actividades o actuaciones que tiene planificadas un diputado. En Twitter ya hay diputados que lo están haciendo por propia iniciativa y soy de los que está convencido de que muchas críticas acerca de la supuesta inactividad de los diputados se verían desactivadas si se conocieran dichas agendas. Los que trabajamos en el parlamento sabemos que la agenda de un parlamentario va mucho más allá de la asistencia al Pleno.

5. Registro de actividades, reuniones, solicitudes de los parlamentarios abiertos y accesibles a todo el mundo.

Este punto, igualmente, entiendo que al hilo de la futura ley de transparencia y acceso a la información se verá afectada. En cualquier caso, sí que conviene recordar que el parlamento tiene autonomía normativa por las razones expuestas anteriormente y que tendrá que hacer, si así lo considera, su propia reflexión para modificar en su caso el Reglamento para regular estos extremos.

6. Rendición de cuentas que el Parlamento debe exigir a los parlamentarios al final de cada período de sesiones y al final de la legislatura. 

Al margen de los acuerdos u otras prácticas que tengan a bien los partidos a los que pertenecen.

Aquí cabe recordar que los parlamentarios están obligados a presentar una declaración inicial, una declaración para el caso de modificaciones y una declaración final de bienes que se publican en la web (en el caso de las iniciales y las modificaciones) y en el BOCG además para las finales. Se puede mejorar, posiblemente, en el formato de tratamiento de los datos pero, desde la pasada legislatura, creo que se ha avanzado mucho en este tema.

7. Información non stop 24/7/365 No organizarse con el horario de la institución, sino con el horario de la sociedad.

Esto es un reto indudable, al menos en la parte que nos toca a los trabajadores del parlamento.

8. Multiformato y multiplataforma de toda la información. 

http://www.gutierrez-rubi.es/widget-parlament-2-0

Igualmente en este campo queda mucho o todo por hacer y es un área de trabajo para desarrolladores y programadores.

9. Oficinas parlamentarias en el territorio. Del parlamentario, no del partido.

Aquí no puedo dejar de citar al ex diputado Luis Salvador @luissalvador que fue pionero en la apertura de lo que él llamaba la OVAC. Oficina Virtual de Atención al Ciudadano. En esta línea, desde distintos partidos, se han puesto en marcha iniciativa, muchas del partido y otras del diputado

10. Centro de documentación abierto de las Cortes Generales. Minería de datos para la gestión pública. 

http://www.gutierrez-rubi.es/2011/06/20/parlamentos-2-0

Otro reto profesional para los que formamos parte del Cuerpo de Archiveros-Bibliotecarios de las Cortes Generales y que nos ocupamos de la documentación y el patrimonio bibliográfico.

En la web del Congreso hay un apartado dedicado a los servicios documentales donde se pueden ver los recursos documentales abiertos a la consulta de los ciudadanos. En la intranet de la cámara los parlamentarios tienen acceso a muchos más recursos documentales generados por el excelente trabajo de muchos compañeros míos en el Centro de Documentación, Biblioteca y Archivo. En los últimos años se ha mejorado mucho en Documentación en el acceso al documento digital.

Me podría extender mucho más en este punto, pero como ya el post está siendo muy extenso me quedo en apuntar que también es un reto de futuro profesional el extender la documentación en el ámbito de Cortes Generales.

En conclusión, sólo me queda agradecer a @antonigr su generosidad en compartir de forma desinteresada estos principios que, al menos a mí, me han hecho pensar sobre mi propia práctica profesional y que, junto con las aportaciones de muchos, ayudan a perfilar y definir ese concepto que nos gusta de “parlamento abierto”.